La producción de un video normalmente requiere de múltiples especialistas; sin embargo, por limitaciones de recursos, este proyecto no cumple con los estándares mínimos de calidad que ello implica
Aun así, consciente de que la forma no se condice con el contenido , elegí este formato por su potencia comunicativa. El video moviliza dos sentidos de manera simultánea —la vista, a través de gráficos y textos, y el oído, mediante la palabra hablada, Ambos sentidos articulados, genera una capacidad pedagógica única y poco explorada. La imagen en movimiento, utilizada no con un fin estético sino conceptual, junto con la precisión del lenguaje, logra sintetizar ideas complejas en tiempos reducidos y facilitar su comprensión.
Desde la teoría de la duda, esto se traduce en que el formato audiovisual permite integrar el ¿qué? con el ¿cómo? desde una perspectiva presente y tambien desde la trazabilidad desde el origen al destino de las cosas junto a todos los ¿por.....? y los ¿para....?
No es casualidad que la reflexión inaugural de este formato esté dedicada a Sócrates, padre de la duda metódica, en una obra "carta a la niña pregunta transformada en comodín" Junto a ellas tambien se identifican los demás videos realizados: